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EL LEGADO DE SER PADRE

OTRA VISIÓN Por Jorge Fernández H.2026-06-21

OTRA VISIÓN Por Jorge Fernández H.

Domingo 21 de junio

EL LEGADO DE SER PADRE

 Hoy celebramos el Día del Padre, antes que cualquier otra reflexión, deseo enviar una sincera felicitación a todos los padres de México y del mundo. A quienes hoy tienen la fortuna de abrazar a sus hijos, a quienes los acompañan en su crecimiento, a quienes trabajan todos los días para darles una vida mejor, y también a aquellos que viven en el recuerdo de sus hijos, pero cuya huella permanece imborrable en sus corazones. En lo personal, este día tiene para mí un significado muy especial. Dios me permitió formar una familia maravillosa y ser padre de cinco extraordinarios hijos: Jorge Alberto, Arturo Alberto, Carlos Alberto, Francisco Javier y mi hija Beatriz Alejandra, la más pequeña, quien hoy abre sus alas en Australia, construyendo su propio camino, realizando una segunda maestría, trabajando, creciendo profesionalmente y conociendo nuevas culturas y países. Como padre, no podría sentirme más orgulloso y no porque sean perfectos, porque nadie lo es, sino porque cada uno ha encontrado su rumbo, ha enfrentado sus propios desafíos y ha aprendido a levantarse cuando la vida les ha puesto obstáculos, esa es quizá la mayor satisfacción que puede tener un padre: ver que las semillas sembradas con amor, esfuerzo y ejemplo dieron fruto. También pienso mucho en mi padre y en mi abuelo, hombres de otra época, formados bajo circunstancias distintas, con una educación diferente y con una manera distinta de expresar el cariño. De ellos recibí enseñanzas valiosas, principios, disciplina y amor por la familia y como ocurre con cada generación, traté de aprender de ellos y también de mejorar aquello que los tiempos modernos nos permiten comprender mejor. Si algo recomendaría a los padres de hoy es que nunca dejen de comunicarse con sus hijos, que los escuchen, que les tengan paciencia, que procuren comprender antes de juzgar, que amen de manera incondicional, que piensen más en lo que sus hijos necesitan que en lo que nosotros queremos que sean. Los hijos no vienen al mundo para cumplir nuestros sueños. Vienen para construir los propios, y nuestra misión consiste en acompañarlos, orientarlos y estar presentes cuando nos necesiten. Hoy también reflexiono sobre algo fundamental: todos venimos de un padre y una madre, algunos tuvieron mejores oportunidades, otros enfrentaron mayores dificultades, algunos recibieron más afecto, otros menos, algunos crecieron con la presencia constante de sus padres y otros tuvieron que aprender a vivir con ausencias, pero todos somos el resultado de esa semilla de vida que alguien dejó para que nosotros pudiéramos existir. Por eso, más allá de las diferencias, siempre debemos reconocer y valorar ese milagro que representa la vida misma. A mis años, procuro seguir siendo un padre presente y un abuelo cercano. Disfruto profundamente cada conversación con mis hijos, cada consejo compartido, cada comida familiar, cada llamada, cada fotografía y cada momento que Dios me permite vivir junto a ellos. La salud nos recuerda todos los días que la vida es limitada y que el tiempo es el bien más valioso que tenemos, por eso agradezco a Dios cada amanecer, agradezco poder seguir aquí, acompañando a mi familia, compartiendo experiencias, transmitiendo valores y dejando, poco a poco, una huella en quienes amo. Sé que algún día todos partiremos, pero también sé que el verdadero legado de un padre no está en los bienes materiales que deja, sino en los principios, los recuerdos, el amor y los ejemplos que permanecen vivos en el corazón de sus hijos. Hoy invito a todos los padres a hacer una pausa, a reflexionar más que a celebrar, a preguntarse qué tipo de padre quieren ser, a convertirse en el padre que sus hijos necesitan, en el padre que nuestra sociedad necesita, en el padre que Dios espera que seamos, porque el mundo necesita más hombres capaces de amar, orientar, proteger, escuchar y educar con el corazón. Felicidades a todos los padres. Que Dios los bendiga, los fortalezca y les permita seguir construyendo generaciones de mujeres y hombres de bien. Feliz Día del Padre. MÉXICO VIVE!!! VIVA MÉXICO!!!

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